DAMASCO.- Tropas sirias apoyadas por tanques retomaron ayer el control de los barrios de Al Midan y de Jobar, en Damasco, tras cinco días de intensos combates que dejaron inmuebles destruidos, autos carbonizados, numerosos cadáveres tirados en las calles y los comercios cerrados. Mientras tanto, el Ejército lanzó también una ofensiva para recuperar pasos fronterizos tomados por insurgentes.

El Gobierno sirio afirmó que el contraataque está "limpiando de mercenarios terroristas" distintos lugares. Los combates convirtieron a barrios enteros de la capital en zonas de guerra y provocaron una masiva huida de cerca de 30.000 personas hacia el vecino Líbano.

Con un fondo de música marcial, la televisión siria difundió imágenes de prisioneros esposados y arrodillados contra la pared; de depósitos de fusiles Kalashnikov, ametralladoras y lanzacohetes; y de barrios fantasma, que parecían totalmente deshabitados. La oposición denunció bombardeos con armas pesadas.

En Alepo, la segunda ciudad del país, se producen los enfrentamientos más violentos desde el comienzo de la revuelta contra Bashar al Assad, hace 16 meses.

Pese a los reveses militares, los opositores afirmaron que el régimen "está en sus días finales". El Ejército Libre Sirio (ELS) reanudó el avance sobre objetivos en varios sitios de Damasco, y ya controla todos los puestos limítrofes con Irak y un par con Turquía.

Ramadán de la victoria

Los rebeldes sunitas llamaron a un "ramadán de la victoria", con protestas en todo el país a la salida de la oración semanal de los viernes en las mezquitas, muchas de las cuales fueron reprimidas por leales a Al Assad. En la rebelde Hama, se leía en pancartas: "paciencia, habitantes de Damasco, la victoria se acerca". "El ELS aplastará la cabeza de Al Assad", gritaban manifestantes en Duma.

El régimen, dominado por la minoría alauita, decretó que el mes sagrado de ayuno diurno de los musulmanes empiece hoy. Entre jueves y viernes, se reportaron más de 350 muertos entre los dos bandos en pugna.

Uno de ellos es el jefe de seguridad nacional, general Hisham Ikhtiyar, quien no se pudo recuperar de las heridas sufridas en la explosión que descabezó el gabinete militar del país y terminó con los responsables del armado de la estrategia para combatir a rebeldes: los generales Dawoud Rajha, Assef Shawkat y Hassan Turkmani, quienes fueron enterrados ayer. Pese a versiones encontradas, oficialmente se insiste en que el herido ministro del Interior, Mohamad Ibrahim al Shaar, no ha muerto, sino que está estable. (Télam-DPA-AFP)